lunes, 27 de junio de 2011

Día Mundial del Árbol

En 1840 Suecia fue el primer país en el mundo que propuso la celebración del día del Árbol, luego la práctica se extendió y en 1969 el Congreso Forestal Mundial en Roma, decretó el 28 de Junio como Día Mundial del Árbol.

Los árboles son absolutamente esenciales para la vida de nuestro planeta, debido a la gran cantidad de servicios ambientales que ofrecen, por ejemplo, purifican el aire, proporcionan sombra, mejoran sectores erosionados, humedecen el ambiente, reducen el ruido, son capaces de regular la temperatura del lugar donde se encuentran, detenien las heladas con su follaje, producen alimentos y múltiples recursos, además de ser el hogar de muchas especies.

El Día del Árbol puede ser la excusa para reflexionar cómo la vida moderna nos ha llevado a olvidarnos de que sólo somos parte de un ecosistema mayor, y a recuperar esa unión con nuestro entorno.

Un solo árbol es un complejo ecosistema que mantiene a numerosas especies de invertebrados (insectos, arácnidos, miriápodos), así como vertebrados (aves, reptiles y mamíferos), que encuentran en él su alimento, por medio de las hojas, yemas, brotes o frutos, y refugio. Sobre su corteza crecen hongos, líquenes y plantas parásitas (que se nutren de su savia) y epifitas (que crecen sobre ellos, pero no les hacen daño), que los utilizan como punto de apoyo para acceder a las alturas donde abunda la luz. Entre las raíces abundan las larvas de los insectos, gusanos que viven en el subsuelo, ácaros y roedores. En las regiones frías, las coníferas mantienen a roedores y aves. En las sabanas son fundamentales en la dieta de los herbívoros ramoneadores (animales que se alimentan de las hojas y de los brotes de las ramas). En las selvas contribuyen a formar un ambiente húmedo donde se multiplican plantas y animales. En las zonas templadas, el árbol es una de las mayores fuentes de riqueza en el ámbito de la explotación forestal. Para el hombre, el árbol tiene un importante valor económico, ya que de él obtiene distintos materiales comercializables y frutos.

Los árboles han estado junto al ser humano desde el principio de nuestra historia, por lo que sus beneficios son conocidos y aprovechados desde hace miles de años, no nos olvidemos de ellos. Es muy importante que no sólo por un día recordemos que hay que cuidar de los árboles, hagamos diariamente un esfuerzo por conservarlos en las mejores condiciones los árboles de nuestro alrededor.

¡Cuida un árbol!